Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 24/01/08

Selección de personal

El estado es una empresa de la cual empresas privadas y ciudadanos somos accionistas y clientes. Nosotros ponemos el capital para que el Estado nos lo devuelva en forma de servicios. El consejo de administración lo eligen los partidos políticos que tendrán más o menos oportunidades en función de los votos recibidos de los ciudadanos. A su vez, este consejo de administración elegirá a todos los jefes de “la empresa pública”.El sistema se ha mostrado malo de narices. Primero, porqué la administración no entiende que trabaja para el ciudadanos y segundo, porqué los partidos políticos trabajan para el partido, no para el ciudadano. Si la empresa pública asumiese su rol y entendiese que, no sólo el ciudadano los está manteniendo, sino que también es su cliente, el cambio no sería tan difícil.

Para entrar a trabajar en cualquier empresa, habitualmente se pasa un proceso de selección dónde se escoge el mejor candidato para cubrir las necesidades de la empresa. ¿Podemos imaginar un proceso de selección a ministro? Un ministro debe ser un buen coordinador y comunicador. Además, debería conocer “la profesión.” Por ejemplo, ¿qué sabe Chacón de vivienda o Clos de industria? Por otro lado tenemos a conocedores del sector en Cultura y Sanidad. Bien, los ministerios (o consejerías o cualquier otro), podrán funcionar mejor o peor, pero si el ministro cumpliese unos mínimos requisitos, tendríamos una primera garantía.

Puesto el Ministro ideal, la administración que coordina también debería ser óptima. Actualmente, jefes de servicio, secretarios y cientos de nombres de cargos más son personal político, puesto en función del criterio del partido gobernante. Pueden acertar o pueden fallar, pero el problema es que el criterio es arbitrario y no tiene porqué responder a las características del puesto a cubrir (normalmente no corresponde). Así nos encontramos con auténticos tarugos al frente de la administración, intocables y fieles lacayos del partido que los alimenta. Esta gente debería profesionalizarse, pasar un proceso de selección y entender que los alimentamos los ciudadanos (no su partido) y deseamos ver resultados. Un cuerpo administrativo profesional con un puesto de trabajo estable independientemente de qué partido mande pero susceptible de ser cesado por los motivos por los que cualquier otra empresa  puede despedir a un trabajador, proporcionaría una mejor gestión de la función pública.

El ciudadano debe saber a qué se enfrenta. Debemos saber que estamos ante un sistema enquistado y la energía que vamos a tener que poner para invertir la aceleración va a ser también enorme. Hay que frenar el declive de la democracia española. Esto no se consigue en una legislatura ni con unos pocos diputados, pero tampoco es muy difícil. Simplemente debemos empezar a ejercer el rol que nos corresponde. El ciudadano es socio inversor y cliente, así que tiene derecho a pedir responsabilidades y cesar a los incompetentes.

Albert Hurtado

Anuncios

Read Full Post »