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Archive for 10/01/08

Se hablaba hace unos días de cómo ha crecido la administración desde la transición y para lo que no ha servido. Y hoy veremos un ejemplo de para qué no ha servido. Disponemos, básicamente, de los mismos ejes viarios desde hace 30 años y esto es una losa por un lado, en nuestro crecimiento económico y por otro lado en la cohesión territorial a todos los niveles.

Si hacemos un análisis radial, partiendo de Tarragona como origen y situando en los extremos las capitales de provincia más cercanas, habiendo de pasar obligadamente por las principales ciudades de nuestras comarcas, podemos ver claramente las deficiencias de nuestra red de carreteras.

Si deseamos ir a Barcelona o pagamos (AP7) o nos resignamos a circular por una anticuada y peligrosa N-340. No tenemos más que preguntar a un residente en el Vendrell cuánto invierte en desplazarse hasta Tarragona (ya no hablemos si es en transporte público). La AP7, normalmente va bien cargada, mucho más en sentido Tarragona (que parece que finalmente se arreglará con la supresión de peajes intermedios y el tercer carril), debido a que la autopista más reciente (Pau Casals) es sensiblemente más cara. No presenta mucho mejor panorama las conexiones de la Conca de Barberá chacia el norte, AP2 obligatoriamente.

Bien, para desplazarnos hasta Lleida nos vemos en una situación parecida. O usamos la N-240 o usamos la N-240 hasta un punto que nos permita incorporarnos a la AP2 (Montblanc o el Pla de Santa María). La nacional hasta Lérida tiene el mismo trazado que hace decenios. Aunque si bien es más rápida que la N-340, no ofrece muchas garantías por el elevado tráfico de camiones y la persistente niebla invernal. Cabe destacar que cada vez que se ha modificado la carretera de Valls ha sido en detrimento de la capacidad de adelantar (menos mal que se ha solucionado el punto negro que suponía la salida de Valls por Portal Nou). En esta misma población se arrastra desde hace más de una década un proyecto de variante para liberar la población de tráfico. En los últimos años, la comunicación Tarragona-Montblanc sí que ha mejorado gracias a la C-14 que pasa por Alcocer. Pese a ello, el tramo Alcocer La Selva del Camp continúa siendo uno de los más peligrosos de la provincia.

¿Qué pasa si vamos a Teruel? Pues que, pese a la mejora de infraestructuras que nos comunican con el Priorat, la Ribera d’Ebre, Gandesa y Alcañiz (Teruel), siguen habiendo deficiencias graves en la vía y hay deficiencias en la comunicación de algunas localidades del interior. Lo que ha servido para que desde estas comarcas, con razón, se acuse al gobierno de abandono. Por mencionar algunos defectos, no he visto últimamente incorporación tan peligrosa como la salida de Les Borges del Camp (y eso que recientemente se ha arreglado unos 500 m. de ese tramo). Del mismo modo, el paso por Riudecols, sólo al cruzar la población, es un camino de cabras. En general toda la carretera tiene un bacheado importante por el paso de camiones, pero en esta población es de escándalo. ¿Y la C-44 que nos lleva hasta Hospitales? Por lo menos tienen una vía decente hacia Lleida y Zaragoza por la C12 (luego bifurca a C45). Una infraestructura clave para esta zona sería conseguir que la futura autovía que saldrá de Teruel no vaya a acabar a Vinaroz, o que sí acabe, pero que también tengamos llegada hasta Tarragona pasando por las localidades mencionadas.

Si deseamos ir a Castellón (o a Valencia) nos sucede lo mismo que si vamos al norte. O usamos una autopista de Peaje (peaje caro, por supuesto), o vamos por una nacional que cruza cuantas más localidades mejor a ritmo de camión. Ríase de los límites de velocidad de la vía si le toca viajar tras un camión. La famosa euroregión Mediterránea de Maragall comunicada por autopistas de peaje, desde Valencia hasta Gerona y con peajes intermedios. Una de las principales vías de comunicación hacia y desde Europa que no se moderniza desde quien sabe. Hasta pasado Cambrils poseeremos autovía, es un comienzo.

Que la administración esté descentralizada es positivo a priori pero hasta ahora está mostrando resultados negativos. Dejadez, lucha por competencias o falta de voluntad de asumir otras. Parecería razonable que los Ministerios fuesen quienes coordinasen todos estos esfuerzos. O bien, podrían ser el elemento de control y las administraciones autonómicas ejerciesen de coordinadores. Fórmulas de trabajo hay y sólo se trata de voluntad de servicio público. Lo que hasta ahora se percibe es que lo haga otro, el Estado nos expolia, este tramo no es de mi competencia,… Los partidos políticos, porqué básicamente se trata de un tema de partidos (puesto que todos los altos cargos de la administración cambian según ordene el partido de turno) sólo frenan nuestro desarrollo.

No es tan difícil cambiar esta dinámica.

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