Este será un artículo breve por el simple hecho de que para argumentar contra las sandeces que muchísimas veces decimos los políticos, no hacen falta muchas palabras. Podría emplear retórita y hacer un texto bello y elaborado, pero mi objetivo no es la prosa (no soy novelista) sino la política.
Hoy he escuchado unas declaraciones de Joan Ridau de ERC después del debate sobre el debate de política general que tienen en el Parlament. Ha dicho que es necesario el derecho a que los catalanes decidan por ellos mismos y que para eso hacen falta amplias mayorías. Es una frase que vienen repitiendo hace tiempo pero hasta hoy no me había percatado del engaño y la mala intención.
“Es necesario que los catalanes decidan su futuro…” Perfecto, democracia pura. “…para ello hacen falta amplias mayorías.” Ah! Cuidado, no son los catalanes quien va a decidir entonces, son uds., políticos, con sus amplias mayorías. Para más INRI, otorgadas muchas veces por escasas minorías.
Uno presenta un programa electoral, se le vota para que lo intente desarrollar y, una vez llegado arriba, se cree que le votamos por su capacidad de inventiva y que puede hacer y deshacer conforme gire el viento en ese día (léase Mr. Simpatía Don Rodríguez). Señores, límitense a desarrollar su programa y, para lo demás, aquí estamos el pueblo soberano. Uds. no mandan, gestionan, para eso les elegimos y pagamos el sueldo, para servirnos.
Albert Hurtado